Solo, un absoluto silencio.
La noche calla y permite que escuche mis pensamientos, mis sentimientos.
El viento fresco apacigua el calor, un sorbo de café y el antojo de un cigarro noctámbulo que resisto y no caigo en tentación.
A lo lejos, un grillo que no deja de cantar me da algo de compañía y veo una vez más que en realidad nunca estamos solos.
Me asomo a la ventana y veo lo cerca y lo lejos que puedes estar de alguien. Pienso en las posibilidades y planteo distintos escenarios. Mido las distancias y la forma de llegar.
No me refiero solamente a avanzar unas cuadras o llegar a la cima de algún cerro o montaña, y es que aún así, desde cualquier punto la vista alcanza para ubicar y contactar a la gente no importa el medio que uses. A veces, basta el pensamiento o un simple soñar, sea dormido o despierto.
Y dejo de soñar y me pregunto ¿cuántas veces nos ha pasado que puedes tener físicamente a alguien junto a tí o incluso entre tus brazos, pero su mente y su corazón están a miles de kilómetros de distancia?
¿Cuántas más nos ha llegado a pasar que con solo ver a través de la ventana del alma, ves más allá de la máscara o el disfraz que te quieren presentar?
Y cuando dos almas se descubren de ese modo, cuando dos seres se tocan, aún cuando sea sólo un roce de manos accidental o intencionado, lográndose ese encuentro que pocas veces se da en la vida ¿que hacer? Pero qué hacer si eso te pasa con más de una persona a la vez.
Dejar pasar de largo la oportunidad de desnudar mutuamente su alma y ser tú, con quien realmente sabe quién eres sin que tengas que explicárselo?
Quizá esté escrito que lo tuyo esta en otra parte y abandones la posibilidad de otra alternativa. Quizá los miedos ganen sin que les des la batalla.
Enfrentarte a tu propio destino, luchar por lo que quieres pese a todo. Aprovechar esa oportunidad de caminar juntos un mismo camino que tal vez se separe de pronto, pero que tal vez siga unido todo el tiempo que se quiera por que finalmente el camino, se hace al andar.
Disyuntivas que quizá tengan algún propósito, pero que al final del día te hacen tomar decisiones y la cuestión está en tomar la correcta.
La vida te presenta todos los elementos que se necesitan para jugar: una palabra, una sonrisa, una mirada, un detalle, etc. Son caricias para el alma ¿alguna vez te han acariciado “literalmente” el alma?
Esto pasa cuando miras, cuando tocas, cuando construyes, cuando provees, cuando mejoras, cuando te esfuerzas, cuando compartes, cuando logras, cuando apoyas, cuando ríes, cuando creas, cuando sorprendes, cuando alegras, cuando te identificas, cuando das vida … entonces amas.
Amar es algo que va mucho más allá de las cartas, los regalos, las mariposas en el estómago o la simple atracción física. Amar es todo lo contrario a Destruir.
Y así quizá confluyas en un mismo tiempo y espacio con uno o más seres quienes te acaricien o a quienes tu acaricies al alma, al ser mutuo se confirma la teoría del aquí y ahora, sólo por que hoy estamos pero más tarde no sabemos. La vida es hoy.
De pronto el sueño o la realidad me hace ver a más de una de esas almas tan claramente como si una estuviera sentada frente a mí sabiendo perfectamente lo que hay en mi interior y a la otra de pie, también frente a mí, sabiendo eso y además explicándomelo.
Un gato maulla, son exactamente las 03:20 am. Regreso de mi sueño y veo que mis dedos terminaron de digitar casi en automático la mayor parte de lo que está escrito.
Esta vez el café no venció al cansancio, pudo más el sueño y antes de apagar la computadora, decido borrar todo esto. No es más que basura Senti-Mental que de pronto aparecerá en un blog.
Vuelvo a dormitar……
Pudo más la necedad y doy click en el botón mágico que hace que esto se publique en 5,
4,
3,
2,
1…